
¿Seremos capaces de reconstruirnos luego de los embates del neoliberalismo? Las voces de los pájaros de Hiroshima es un poema un poco pesimista, sobre la desesperación ante la inminente destrucción de la humanidad.
Creada por el poeta Eugen Jebeleanu, traducida por Manuel Serrano Pérez e interpretada por Horacio Guarany y Gianamaría Hidalgo, “Las voces de los pájaros de Hiroshima” es una poesía terrorífica que con sólo leerla nos transmite la desesperación y el miedo de dos pájaros al encontrarse con las consecuencias de la bomba nuclear en Hiroshima.
Sin embargo, la naturaleza de esta lírica permite pensar en cualquier tipo de distopía posapocalíptica.
¿Dónde están?
¿Quiénes?
Los hombres…
No sé.
La canción 'Las Voces de los Pájaros de Hiroshima' de Ginamaria Hidalgo es una obra profundamente emotiva que aborda la devastación y el vacío dejado por la bomba atómica en Hiroshima. La repetición de preguntas como 'Dónde están' y 'Quiénes' refleja la confusión y el dolor de la pérdida masiva de vidas humanas. La ausencia de respuestas subraya la magnitud de la tragedia y la imposibilidad de comprender completamente el horror vivido por las víctimas y los sobrevivientes.
Un mundo desierto y desolador. ¿Las cenizas de la humanidad después del fuego de la pandemia? Un mundo arrasado sin lugar donde guarecerse después de la tormenta neoliberal.
Letra de Las voces de los pájaros de Hiroshima
Letra: Eugen Jebeleanu
Traducción: Manuel Serrano Pérez
Música: versión de Horacio Guarany
¿Dónde, dónde están?
-¿Quiénes?
-¿Dónde, dónde están?
-¿Quiénes? ¿Quiénes?
-¿Dónde están?
-¿Quiénes? ¿Quiénes?
-Los hombres…
-No sé. Mira, copos de ceniza…
¡Copos de ceniza… ceniza… ceniza…!
-Han volado todos…
-¿A dónde, a dónde?
-No sé. Construyamos un nido.
Sí, un nido, un nido.
-Pero… ¿Dónde?
¿Dónde, dónde, dónde, dónde, dónde…?
La imagen de 'copos de ceniza' que 'han volado todos' es una metáfora poderosa que evoca la destrucción total y la desintegración de la vida. La ceniza, resultado de la explosión nuclear, simboliza tanto la muerte como la transformación de lo que una vez fue una ciudad vibrante en un paisaje desolado. La repetición de la palabra 'ceniza' intensifica la sensación de pérdida y la imposibilidad de revertir el daño causado.
A pesar de la desolación, la canción también contiene un rayo de esperanza en la idea de 'construir un nido'. Este nido representa la posibilidad de reconstrucción y renacimiento, aunque la pregunta 'pero dónde' sugiere la dificultad de encontrar un lugar seguro y adecuado para empezar de nuevo. La insistencia en la búsqueda de un lugar para el nido refleja la resiliencia humana y el deseo de superar la tragedia, aunque el camino hacia la recuperación sea incierto y lleno de desafíos.
Cada vez hay menos agua dulce, aumentan las zonas muertas en los océanos, se pierden hectáreas de bosques, aumentan las temperaturas y la emisiones de carbono, se reducen especies o directamente se extinguen.
Las grandes potencias mundiales dirigen las economías de los países emergentes obligándolos a ajustar salarios, a precarizar el trabajo, a dejar de garantizar la salud y la educación, a extranjerizar la tierra y explotarla hasta dejarla totalmente erosionada.
En un mundo que amenaza cotidianamente con repetir lo peor de su historia, ¿es suficiente la resiliencia de los sobrevivientes para reconstruir lo destruido o, al igual que estos pájaros, nos encontraremos con un mundo devastado donde ya no habrá lugar para construir nuevos nidos?
¿Podremos renacer luego de las bombas económicas que lanzaron los organismos internacionales en nuestro país? ¿de las decisiones que perjudican a los nuestros y favorecen al 1% de la población mundial?
Hay bombas nucleares y bombas económicas, pero estas últimas han destruido mucho más.
A continuación les dejo dos interesantes (y muy diferentes) interpretaciones. ¿Cuál les gusta más?
Las voces de los pájaros de Hiroshima por Horacio Guarany:
Las voces de los pájaros de Hiroshima por Ginamaria Hidalgo.
0 Comments:
Publicar un comentario